sábado, 28 de mayo de 2011

¡ES NECESARIO RECHAZAR LA REFORMA DE LA LEY 30!

La educación universitaria viene siendo amenazada por la privatización, que sin lugar a dudas se materializara con el proyecto político del gobierno de Juan Manuel Santos, pues al pretender dar vía libre a la participación del capital financiero en las universidades públicas, estas se convertirán en instituciones de educación superior con ánimo de lucro, ya que según la Ministra de Educación la Nación ya no puede financiar el sistema educativo por ser muy costoso y espera que el sector privado sea quien se encargue de esta responsabilidad, lo cual demuestra el desinterés del gobierno por la educación de los Colombianos y que además la convierta en un negocio jugoso en manos de las multinacionales
Desde la aplicación de la ley 30 de 1992 hasta el día de hoy, la universidad pública colombiana ha tenido que autofinanciarse ya que se mantienen congelados los recursos, pero la cobertura se incrementa y también las necesidades académicas y financieras de esta, en este sentido se ha tenido que endeudar con el sector financiero para poder cubrir al menos las obligaciones laborales; por esta razón encontramos menos profesores de tiempo completo, se limito la libertad de cátedra para la construcción de pensamiento científico, se comenzó a definir que se enseña y que no, esto impacto directamente en la Autonomía Universitaria y la formación académica; la educación pública dejo de ser una responsabilidad del estado u en consecuencia dejo de ser un derecho fundamental.
El modelo educativo que persiste hoy tiene el propósito de degradarla, las iniciativas del gobierno continuista de Santos corroboran este cometido por ejemplo en los articulo 80 y 81 del plan nacional de desarrollo se propone los “indicadores de gestión” para asignar los recursos a las universidades del país, es así como los supedita al cumplimiento de los criterios de cobertura, eficiencia y degradación académica con lo cual vulnera la autonomía y democracia universitarias. Se pretende además que la educación sea de tipo técnico y tecnológico, pero no como en los países desarrollados, que sirve para el progreso de sus naciones, sino que sirva para producir mano de obra barata para las multinacionales, pero zonas que no piensen ni que sobrepasen las barreras de conocimiento. Las artes, las humanidades y las ciencias quedan por fuera del ideal de educación del actual gobierno.
Otro aspecto de la reforma que es importante mencionar es el fortalecimiento que se le dará al ICE TEX porque el dinero que da el Estado, no lo hará llegar a las bases presupuestales de las universidades sino que llegara a esta entidad, que como sabemos se ha convertido en un banco. Además se establecerá un Fondo para la permanencia Estudiantil para los gastos de sostenimiento de “quien lo requiera” lo que obligara a la desaparición del Sistema de Bienestar Universitario que mal o bien existe en las universidades.
¡¡TODOS EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA COLOMBIANA!!


lunes, 23 de mayo de 2011

Propuesta de la reforma a la ley 30

LA INVERSIÓN EN EDUCACIÓN, EL MEJOR NEGOCIO QUE PUEDE HACER UN PAÍS
“Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia”
Albert Einstein
Bogotá, marzo 10 de 2011. MEN.- Tras más de 18 años de expedida la ley que organizó el
servicio público de la educación superior en Colombia, el gobierno del Presidente Juan Manuel
Santos propone a los colombianos una nueva ley con la que busca crear mejores condiciones
económicas que permitan brindar una formación de calidad a los jóvenes colombianos, que ofrezca
más y mejores oportunidades para que los más de 625.000 bachilleres que cada año se gradúan
en nuestro país tengan la oportunidad de continuar su formación. Y de hacerlo bien.
El siguiente es el ABC del proyecto de reforma a la educación superior en Colombia. Conozca la
propuesta, sus objetivos y haga parte de la construcción final del proyecto de reforma que será
presentado al Congreso de la República y que es parte esencial de la consolidación de la política
de una educación de calidad propuesta por el gobierno como uno de los pilares fundamentales de
la Prosperidad Democrática.
1. ¿Para qué una reforma a la educación superior?
Colombia necesita invertir en educación y está comprobado que la educación es el mejor negocio
que puede hacer un país. Es promesa del Presidente Juan Manuel Santos crear todas las
condiciones para que todos nuestros jóvenes tengan la oportunidad de educarse y de educarse
bien y con altos estándares de calidad. Calidad que hoy demanda la sociedad en su búsqueda de
mayor equidad, bienestar y desarrollo. Y con esta reforma, desde el Ministerio de Educación
Nacional, en cabeza de la ministra María Fernanda Campo, estamos respondiendo a esa
demanda.
2. ¿Por qué proponer una reforma en este momento?
Porque aun cuando la Ley 30 de 1992 le dio un giro y una gran dinámica al sector, las condiciones
socioeconómicas, tecnológicas, demográficas y culturales en el país y en el mundo han cambiado
enormemente en estos 18 años.
Porque, 18 años después, es evidente el cambio en las estructuras del sistema que empiezan a
ser insuficientes para responder a las demandas sociales de cupos, de conocimiento, de
innovación y en general de soluciones a sus problemas.
Porque en 2010 el número de bachilleres fue de 625.466 jóvenes. La cifra aumentó en un 50 por
ciento desde 2002, cuando en el país se graduaron 414.424. En el 2014 se esperan casi 800.000
bachilleres.
Porque entre el 2000 y el 2010 el número de bachilleres que no ingresaron a la educación superior
o que ingresaron pero en algún momento desertaron de ella fue de 3.226.000, lo que implica
necesariamente la búsqueda de mecanismos de ajuste en la política de educación superior y en el
sector.
Porque para todos ellos, debe asegurarse el ingreso a la educación superior con programas
pertinentes y de calidad.
Porque tener más de 3.200.000 jóvenes bachilleres fuera del sistema tiene repercusiones en la
economía. No se puede olvidar que la mayor tasa de desempleo del país está precisamente entre
los jóvenes de 17 a 24 años, casi el doble que la del resto de la población. Por eso la ley 30 de
1992 –con los beneficios que trajo en su momento– no se ajusta a los desafíos que tenemos por
delante.
Porque 12 años después de funcionamiento del sistema de acreditación, tan solo el 13% de los
programas de pregrado cuenta con acreditación de alta calidad, el 13,5% de los docentes en
tiempo completo equivalente cuenta con doctorado, lo que sumado a la baja producción científica y
visibilidad de la misma, origina que ninguna universidad colombiana aparezca entre las 15
primeras de América Latina ni entre la primeras 500 del mundo.
Porque tenemos que ser capaces de generar una mayor oferta de instituciones y programas de
educación superior, que garanticen excelente calidad y acceso a los jóvenes pobres.
Porque si queremos dar el salto al desarrollo y ser la promesa cumplida de los CIVETS 1 y hacer
realidad los pronósticos del HSBC, Colombia necesita un sistema de educación superior acorde a
nuestras realidades y metas.
Y porque de hecho, para ingresar a la OCDE2, esa organización de países con buenas prácticas a
la que estamos postulando, debemos mostrar mejores indicadores en cuanto a formación
académica.
3. ¿Qué se busca con la reforma?
Consciente de que la educación es la mejor inversión que Colombia puede hacer, la reforma
plantea los siguientes cuatro objetivos, guardando siempre el principio de la autonomía
universitaria:
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Promover mayor calidad. Vamos a generar las condiciones para que haya una mejor oferta
a través del mejoramiento de la calidad de los programas académicos y la ampliación de
las fuentes de recursos.
Generar condiciones para que más colombianos de escasos recursos y población
vulnerable ingresen y se gradúen de la educación superior a través de la ampliación de la
oferta de programas de calidad; la promoción del acceso y la permanencia y el
fortalecimiento de las fuentes de financiación a los estudiantes; flexibilizar la oferta
educativa, y fortalecer la participación regional.
Adecuar el sistema de educación superior con la realidad nacional y armonizarlo con las
tendencias regionales e internacionales.
Y fortalecer los principios de buen gobierno y transparencia en el sector.
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4. En recursos ¿cuánto va a recibir el sector de la educación superior por cuenta de la
nueva Ley?
Un esfuerzo conjunto entre el Estado y el sector privado podrá representar una inversión de $2.4
billones adicionales para el sector en los próximos 3 años. De esos recursos, el Estado destinaría
$410.000 millones a las instituciones y otros $774.000 millones a créditos y subsidios para los más
necesitados. Cifras que, estamos seguros, permitirán que para el 2014 más de 2.200.000
estudiantes estén en procesos de formación pertinente y de calidad.
5. ¿Es cierto que con esta reforma el gobierno está acabando con la educación
pública?
Todo lo contrario. Colombia necesita invertir en educación. Por eso la reforma prevé, además del
incremento por inflación, un aumento gradual de los recursos del Estado a las instituciones
públicas hasta llegar a un 3 por ciento anual. Esos aportes serán distribuidos con base en el
mejoramiento de la calidad de cada institución, la formación y la productividad docente; los
resultados de investigación y el aumento de cobertura, especialmente en las regiones. Estos
recursos adicionales, a excepción de los asociados a la investigación, se mantendrán en la base
presupuestal de los siguientes años3.
Además, se aumentarán entre un 30 por ciento y 50 por ciento del crecimiento del Producto Interno
Bruto (PIB) los aportes adicionales de la Nación, dependiendo del crecimiento del PIB.
Pero esto no es suficiente. Está comprobado que la educación es la mejor herramienta contra la
inequidad y la pobreza. Los países que han invertido en educación o le han abierto las puertas al
sector privado, China entre ellos, han mejorado su desempeño y calidad de vida. Por eso, otras
medidas que contempla esta reforma, es que la Nación y las entidades territoriales puedan hacer
aportes adicionales –sin incrementar la base presupuestal- para la inversión en proyectos
específicos de infraestructura y ambientes de aprendizaje.
6. ¿Es cierto que con la reforma van a privatizar toda la educación superior en
Colombia?
La educación pública –si quiere ser competitiva- no puede privarse de la posibilidad de tener
fuentes de inversión privada. Y eso no significa privatizar, significa invertir.
Colombia siempre ha estado abierta a la educación privada. La Constitución de 1991 lo hace
explícito en su artículo 68. Para avanzar en las transformaciones que requiere el sector es
necesario dar paso a nuevas formas y fuentes de financiación de las instituciones y los
estudiantes, a la generación de nuevos recursos para la educación superior, a estímulos a la
calidad, y a la posibilidad de inversión privada en las instituciones de educación superior.
La reforma promueve la inversión privada solo a través de la consolidación de alianzas público-
privadas para desarrollar unidades específicas de negocio entre el sector privado y las
instituciones públicas; adicionalmente se atraen recursos privados que se adicionan a las públicas
para fortalecer un fondo de garantías para que las IES accedan a créditos para infraestructura.
Lo que estamos proponiendo significa –simple y llanamente– que el sector privado se meta la
mano al bolsillo en beneficio de la educación superior pública –y en alianza con ella–, sin que eso
signifique un solo peso de costo adicional para el estudiante. Todo lo contrario: los beneficios de
las alianzas deberán ir a mejorar la calidad de la formación y la investigación. Serán negocios en
los que nos beneficiemos todos, como ha sido el caso en Corea, China, Irlanda, Estados Unidos o,
más cerca, en los Parques Tecnológicos Universitarios de Brasil.
7. ¿Si no es cierto, entonces por qué se permitirá la inversión privada con ánimo de
lucro en la educación superior?
La educación superior, no así la básica y media, es el único sector que de manera expresa no
permite el acceso de inversión privada, limitando así su crecimiento y fortalecimiento. Hasta la
fecha solo se permiten donaciones. Por eso para las instituciones privadas también tenemos una
propuesta: mayor inversión.
Por lo tanto, proponemos permitir la inversión privada directa a través de alianzas público-privadas
y de la creación de instituciones de educación superior (IES) con ánimo de lucro o la
transformación de las actuales, como Sociedades de Educación Superior, acompañado de un
fortalecimiento del sistema mediante el cual el estado garantiza la calidad de los programas y las
instituciones de educación superior.
Para promover la equidad en el acceso, la permanencia y mejorar las fuentes de financiación a los
estudiantes, el proyecto plantea –además de los nuevos recursos expuestos– fortalecer el Icetex
con dineros destinados a aumentar el número de subsidios de matrícula para jóvenes de bajos
recursos, al igual que se creará un fondo para promover la permanencia estudiantil y un fondo de
becas para población vulnerable. Igualmente, se hace explícito que todos los estudiantes de
pregrado beneficiarios de crédito educativo a largo plazo a través del Icetex no pagarán intereses
reales durante el período de estudios, es decir que pagarán solamente la corrección monetaria que
es la correspondiente al índice de inflación y se permitirá que el pago se empiece a hacer una vez
el beneficiario haya conseguido un trabajo y haya superado un umbral de ingreso.
8. ¿Y qué va a pasar desde lo regional?
En lo que se refiere a flexibilizar la oferta educativa y fortalecer la participación regional, desde el
Ministerio se trabajará para que la oferta de programas dependa del cumplimento de las
condiciones de calidad, verificado por el Sistema de Aseguramiento de cada IES, y no del tipo de
Institución. También se fomentará el reconocimiento a los estudiantes, por parte de las IES, de las
competencias y créditos académicos obtenidos en el sistema de Formación para el Trabajo y el
Desarrollo Humano.
Con respecto a promover la regionalización, este aspecto se incluirá en los criterios para la
distribución de recursos adicionales para las IES públicas y se crearán unas instancias de
coordinación departamental a través de Comités Departamentales de Educación Superior los
cuales contará con la participación de los secretarios de educación en los departamentos
respectivos.
9. ¿Cómo se va a garantizar el ingreso y permanencia de los estudiantes hasta
graduarse?
En cuanto a los proyectos de financiamiento a la demanda están aquellos diseñados para
garantizar el ingreso de los egresados de la educación media y la permanencia de los estudiantes
en la educación superior. Las dos estrategias fundamentales son el crédito educativo ofrecido por
el Icetex, en sus diferentes modalidades, y el otorgamiento de subsidios de sostenimiento para la
permanencia de los estudiantes en el sistema. La propuesta plantea incrementar los recursos
públicos para crédito educativo y sostenimiento en $774.000 millones, incrementados por los
recursos del sector privado a través de los mecanismos ya expuestos.
10. Varios sectores critican que en la reforma se proponga “fortalecer el buen gobierno y
la transparencia en el sector” porque dicen que lo que quiere el gobierno es espiar y
recortar la autonomía que otorgó la ley 30 a las universidades… ¿Es cierto?
No es cierto. Un país no puede avanzar si las transformaciones que se emprenden en los distintos
sectores no se acompañan de una gestión ejemplar, un manejo eficiente y transparente de los
recursos y una permanente rendición de cuentas a la sociedad.
La transparencia, la información y rendición de cuentas son pilares de un Estado Social de
Derecho y forman parte de lo que en la literatura internacional se conoce bajo la denominación de
accountability, que en países industrializados como Estados Unidos y Gran Bretaña
especialmente, se ha convertido en un principio de la vida pública.
En este sentido, quién mejor que el sector educativo para ser ejemplo de buen gobierno y
transparencia e impulsar la adopción de buenas prácticas en las distintas esferas,
gubernamentales, sociales y productivas.
Con estricta observancia y respeto de la autonomía universitaria, será fundamental fortalecer
también la información y los mecanismos con base en los cuales la comunidad en general y el
Estado podrán vigilar y hacerle seguimiento a la calidad y a las condiciones de oferta de la
educación superior en el país, único garantía para que la prosperidad sea una realidad para todos.
11. ¿Cuál es la meta de cobertura entre 2010 y 2014?
En el gobierno de la “Prosperidad para todos” nos hemos propuesto pasar del 37 por ciento al 50
por ciento de cobertura en educación superior. Esta meta implica pasar de 1'680.000 estudiantes
en el sistema a más 2'180.000 jóvenes que podrán graduarse de una educación superior de
calidad, que asegure la igualdad de oportunidades, el cierre de brechas con enfoque regional y
atienda a las expectativas y las demandas de la sociedad.
Aumentar el número de jóvenes que podrán graduarse de una educación superior de calidad, que
asegure la igualdad de oportunidades y atienda a las expectativas y las demandas de la sociedad,
significa a su vez impactar el desempleo, la inseguridad y los niveles de pobreza.
12. ¿Y cuál es el nivel de cobertura en educación superior que el país requiere?
La educación superior es una excelente herramienta para avanzar en equidad. La empleabilidad y
las expectativas de ingreso de una persona con un título de educación superior al mercado laboral
son sensiblemente mejores comparadas con las de un bachiller.
Según el DANE, entre octubre y diciembre de 2010, en las 13 áreas metropolitanas, la ocupación
total creció 4.4 por ciento con respecto al mismo período de 2009; mientras que el empleo de personas con educación superior aumentó 6.6 por ciento, y el empleo formal para ellos se
incrementó en 7.8 por ciento.
Lo anterior deja ver la estrecha relación entre el empleo, la productividad y el nivel de formación de
su capital humano. Para que el país continúe por una senda de crecimiento y productividad
positiva que permita la reducción de las inequidades y que cada vez sean más las oportunidades
de ingreso y progreso para los colombianos, es imperativo elevar los niveles de cobertura de una
educación superior de calidad. Este es un paso importante.
13. ¿En cobertura en educación superior como estamos frente a otros países?
Países como Chile esperan obtener en 2012 una cobertura en educación superior del 50 por
ciento; la propuesta del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno “Prosperidad para todos (2011–
2014)” contempla llegar también al 50 por ciento de cobertura en este nivel de formación.
Actualmente, son muy grandes los retos en materia de educación y desarrollo en todas las
latitudes, por ello, muchos países han decidido implementar reformas profundas en sus sistemas.
Un ejemplo de ello es Brasil, que gracias a una reforma a finales de los años 90, logró pasar de
1'868.529 estudiantes en 1996 a 5'958.135 en 2008, con una participación cercana al 80 por ciento
de la educación privada y la mayor parte de ella (75 por ciento) en instituciones con ánimo de
lucro. Algo similar ocurrió en China, donde el salto fue de 2 millones de estudiantes en 1990, a 26
millones en 2009; y Corea, que hoy es uno de los países con mayor cobertura en educación en el
mundo, registró un aumento en cobertura pasando del 33.2 por ciento en 1990, al 98 por ciento en
2009.
14. ¿Cuál es el nivel de calidad de la educación superior que el país requiere?
La calidad educativa marca la diferencia entre países en desarrollo y países desarrollados.
El país requiere una educación superior de calidad que genere conocimiento e innovación y que
forme el capital humano que lidere la transformación social y productiva del país, de oportunidades
reales de desarrollo personal a un mayor número de jóvenes para lograr las metas trazadas en
materia de equidad bienestar y desarrollo.
15. ¿Cómo puede mejorar Colombia?
Según las mediciones internacionales de competitividad, Colombia tiene bastante espacio para
mejorar en sus indicadores de educación superior y capacitación. Tres indicadores internacionales
de competitividad muy comunes son el Índice de Competitividad Global, preparado por el Foro
Económico Mundial (FEM); el Índice de Competitividad del Institute for Management Development
(IMD) de Suiza, y el Índice de Facilidad para Hacer Negocios (Doing Business) del Banco Mundial
(BM).
Según los últimos datos, en 2007 Colombia ocupó en el FEM la posición 69 entre 131 países; en el
IMD (2008), la posición 41 entre 55 países; y en el BM (2007), la posición 66 entre 178 países.
Mejorar la educación superior y ampliar su cobertura son condiciones indispensables para superar
estas posiciones.
16. ¿Cuántas instituciones de educación superior existen en Colombia y todas tienen
sus programas con registro calificado y acreditados?
Actualmente existen 283 instituciones de educación superior en el país. De ellas 80 son públicas
(32 universidades) y 203 son privadas (48 universidades). Y en total, se ofrecen 10.415 programas
de educación superior (incluidos los programas técnicos profesionales y tecnológicos del Sena). Y
de las 21 instituciones de educación superior acreditadas, 8 son públicas y 13 son privadas.
Abordar el tema de la calidad dentro de la reforma es fundamental para consolidar la imagen, el
prestigio y el posicionamiento internacional de las instituciones de educación superior (IES) del
país, no sólo ante los propios estudiantes y padres de familia, sino también ante los futuros
empleadores y la sociedad en general.
17. ¿Por qué quieren llevar la reforma a la ley de educación superior a foros
académicos?, ¿si es tan urgente e importante, por qué no presentarla directamente al
Congreso de la República en esta legislatura?
Porque no queremos, ni podemos, hacer esta reforma solos.
Por eso, el Presidente Juan Manuel Santo ha convocado a que todos los representantes de la
comunidad académica en el país, el sector productivo y la sociedad en general participen y
contribuyan en el proceso discusión colectiva que hoy emprendemos.
Queremos escuchar las voces de los rectores, de los profesores, de los estudiantes y de los
padres de familia.
Queremos permitir que los jóvenes que no han tenido acceso a la educación superior, o los
desempleados o los padres que han visto que sus hijos dejan la educación superior o nunca han
accedido a ella, expresen su opinión sobre una reforma que les abre puertas y nuevos caminos.
Además de talleres y mesas de trabajo regionales, el Ministerio organizará el 5 y 6 de abril un foro
internacional con invitados de primer orden, que compartirán las lecciones aprendidas en sus
países sobre el tema de reformas de sistemas de educación superior.
La idea es que –de la mano de todos los sectores de la sociedad- presentemos al Congreso un
proyecto de reforma visionario y pragmático. Y para ello hemos escogido la vía de la discusión
amplia y pública antes de llevar la propuesta al Congreso de la República.
18. Y si quiero hacer comentarios acerca de la propuesta, ¿cómo lo puedo hacer?
Todos los colombianos podrán enriquecer el proyecto.
Ésta que se presenta es la propuesta del Gobierno Nacional, la cual estará abierta para que
estudiantes, docentes, directivos, investigadores, empresarios y en general toda la sociedad,
participe con sus comentarios.
Para ello, el Ministerio de Educación ha dispuesto en el portal Colombia Aprende
(http://www.colombiaaprende.edu.co/) un sitio especialmente creado para que conozca en detalle los
objetivos y postulados del Proyecto y participe en foros de discusión con expertos en el tema.
(http://aplicaciones.contactenoscolombiaaprende.info/ley30/)
Con la participación ciudadana será posible construir un Proyecto de Ley que redunde en el
mejoramiento continuo de la calidad de la educación en Colombia y que permita que
muchos más colombianos se gradúen de la educación superior.